El deshielo de los glaciares

Ahora que hablamos de que Mª José Rienda se entrenará en el glaciar suizo de Saas Fee, o de la temporada de invierno en el hemisferio sur, como Falls Creek en Australia; o incluso de las “históricas”nevadas de Buenos Aires, donde hace 80 años que no nevaba, o de si Rusia celebrará los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014, me pregunto si todavía queda gente en este planeta que dude de que las consecuencias del cambio climático no sólo están aquí ya, sino que ya llevan tiempo manifestándose.

Es posible que todas estas cosas dejen de existir en un futuro no muy lejano. Pero si alguno las tiene (las dudas), tal vez ayude a disiparlas esta afirmación: si volvieran a este mundo, Edmund Hillary y su “socio”, el sherpa Tenzing Norgay, no reconocerían el Everest. En un artículo de El Mundo, los descendientes de los primeros en llegar a la cima del techo de aquélla montaña alertan del deshielo del Himalaya: en los últimos 20 años el glaciar ha retrocedido 4.8 kilómetros, y en 2050 podría ser todo roca y nada más, pues los 40.000 sherpas que viven al pie del Himalaya podrían verse amenazados por las riadas que provocarían la rotura de los diques a causa del excesivo deshielo.

¿Alguien lo duda?